Marcha se cumplió en todo el país:

• Exigen que autoridades se comportenen trabajar una cultura de prevención.

• Fustigaron el trabajo de Fiscales que dejan en la calle a los desviados sexuales con repudiable ligereza.

9-feb-18-700

Marcha llegó hasta el frontis de la policía nacional.

Unidas en una sola fuerza, un grupo de mujeres chimbotanas se sumaron a la voz de lucha condenando y repudiando, el horrendo crimen cometido por el  “Monstruo de la bicicleta”, a la pequeña Jimena de 11 años, en la ciudad de Lima.

Este grupo se puso de pie en esta marcha “Ni una niña menos”, expresando a viva voz y con globos blancos pancartas y banderola, rechazaron cualquier tipo de agresión física, sicológica y sexual, contra mujeres y pidiendo la pena de muerte para violadores como César Alva Mendoza, quien fue el autor de este cruel asesinato.

“Es el momento que las autoridades se comprometan a trabajar en serio en una cultura de prevención desde los colegios, el hogar, todos estamos de acuerdo con la pena de muerte, lamentablemente esta medida no va a solucionar el problema, tenemos que ir más allá, yeso parte desde la prevención, para erradicar la violencia familiar”, exclamó Angie Flores Solórzano, representante de la Red de Promoción de la Mujer en Chimbote.

Entre el grupo protestante, una madre de familia identificada como Emita Ponte, denunció que hace dos años su hija de 10 años de edad, fue víctima de tocamientos indebidos por parte de un sujeto que dictaba clases de reforzamiento matemático en su vivienda del pueblo joven La Balanza y la Cuarta Fiscalía Provincial Penal Corporativa del Santa archivó el caso.

Con total indignación por lo sucedido, esta madre de familia criticó diciendo “como es posible que las autoridades del Ministerio Público duden de las palabras de una niña inocente, y ahora el sujeto Edgar Josué Max Suárez está libre”.

“El está libe por las malas autoridades, por eso siguen los violadores actuando con toda impunidad, por eso hay más niñas muertas como Jimena, qué pasa con los fiscales en el Perú”, anotó muy mortificada.

Este grupo protestante recordó que el Perú es el segundo país con mayor violencia sexual en América del Sur por culpa de las autoridades de la Policía Nacional, Ministerio Público y Poder Judicial porque no asumen un compromiso sincero de condenar drásticamente a los violadores.