Editorial: ::: UN BURDO ENGAÑO :::

Editorial

El desembarcadero artesanal de Chimbote se mantuvo cerrado por varios meses hace unos dos o tres años atrás con la finalidad que se ejecuten trabajos de remodelación, mantenimiento y mejoras con una inversión de 6 millones de soles, gasto que fue financiado con recursos del Fondo Desarrollo Pesquero (FONDEPES) un organismo adscrito al Ministerio de la Producción.

Muchos deben recordar que los usuarios de este centro de desembarque y comercialización de especies marinas destinadas a la mesa popular, debieron soportar las incomodidades que generaba tener que trasladarse hasta un corralón ubicado al costado del terminal portuario de Chimbote en donde los comerciantes se acondicionaron para vender sus productos en tanto que se mejoraba el Desembarcadero.

Sin embargo, todo indica que este esfuerzo no ha servido de nada, pues en la medida que al cabo de la obra los comerciantes tomaron sus puestos y se puso en marcha el nuevo Desembarcadero, inaugurado con mucha fiesta y celebraciones, al cabo de dos o tres años esos trabajos se han deteriorado de manera sorprendente.

La semana pasada, Freddy Velásquez Varas, Presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales, quienes tienen a su cargo la administración de este Desembarcadero, ha mostrado a la prensa la situación que presentan las columnas del patio de tareas previas, las cuales observan unas pronunciadas rajaduras que no garantizan la solidez de la infraestructura.

Y es que no hay que ser un técnico o perito para concluir que allí se han realizado trabajos escandalosamente defectuosos, incluso, basta imaginar un movimiento telúrico de gran intensidad para sospechar que toda esa infraestructura se vendrá al suelo a pesar que cuenta con una construcción de apneas dos o tres años.

Por ello es que los actuales administradores del Desembarcadero han convocado a FONDEPES para darles cuenta del resultado de esta obra y la propia Jefa Nacional de este organismo ha llegado a nuestra ciudad junto a técnicos de su institución con la finalidad de verificar el estado de esta obra, ellos han levantado actas, se han llevado fotografías y les han comunicado que procederán a realizar las refacciones necesarias para rehabilitar estas obras mal ejecutadas, incluso han estimado a priori una inversión de un millón de soles adicional para cumplir con este requerimiento.

Es increíble que se asuma con tanta ligereza las secuelas de una burda estafa, orquestada por empresas que se prestan para las cochinadas y por ex representantes de este desembarcadero que no solo no fiscalizaron la obra, como ahora se hace evidente, sino que la recepcionaron en las malas condiciones en las que se encontraban y ello no puede ser sino producto de un concierto de voluntades.

En este caso asumimos que el FONDEPES debe proceder a formular una denuncia penal contra los que resulten responsables, no basta que se rehabilite o refaccione lo que se ha hecho mal, eso seguramente será indispensable en la medida que se tiene que garantizar la vida y la integridad física de quienes laboran en esos ambientes y en las actuales condiciones están expuesto a un serio peligro, empero, ello no obsta que la administración denuncie a los que promovieron estos malos manejos.

Hay que tener en cuenta que el desembarcadero Artesanal ha sido materia de una seria disputa con el anterior administrador David Méndez, incluso, cuando asumió las riendas de esta institución la Dirección Regional de Pesquería, ante los reclamos de los usuarios, y designó transitoriamente a una administradora, se hallaron una serie de documentos que evidenciaban malos manejos en los ingresos y los recursos destinados al mantenimiento de este establecimiento de desembarque y comercialización de pescado, por lo que si la memoria no nos traiciona se anunció la presentación de denuncias penales que hasta la fecha nadie conoce si se plantearon o no.

Sin embargo, las imágenes que hemos visto acompañando la denuncia del actual administrador nos relevan de cualquier comentario adicional y nos dice que se debe investigar a quienes permitieron que los millones que se destinaron para la construcción de una obra moderna y duradera terminen de esta manera, con un local prematuramente deteriorado y sujeto a una nueva y millonaria inversión., esto ha sido un burdo engaño y no puede quedar de esta manera.

UN SENTIDO ADIOS

A una semana de celebrarse el “Día del Periodista”, falleció el conocido y antiguo hombre de prensa, Don Teobaldo Arroyo Icochea, una institución dentro de la prensa local y un hombre que trabajó incansablemente por promover lo mejor en la tierra que lo vio nacer.

Chimbotano de pura cepa, huanchaquero proveniente de las primeras familias que poblaron nuestro puerto, Don Teobaldo Arroyo Icochea abrazó desde muy joven el periodismo en Chimbote y formó parte de aquella casta de antigua y aleccionadora que ya nos viene dejando con el paso de los años.

Los chimbotanos que ya frisan los cincuenta años lo recuerdan cuando en las primeras horas de la mañana, cuando tomaban su desayuno para irse al colegio, lo escuchaban en la radio en su radioperiódico “Embate”, solía hacer un repaso que identifica con su tradicional “vamos dar un paseo por la ciudad”.

De la misma manera, no se puede olvidar la campaña que emprendió cuando algunas autoridades en los años 70 plantearon la posibilidad de llevar la ciudad de Chimbote al cono sur, estaba fresco el recuerdo del terremoto del 31 de mayo y se pensaba en proteger a la gente de un posible tsunami, sin embargo, fiel y leal a su querido Huanchaco, Teobaldo Arroyo esgrimió aquella célebre “No nos vamos”.

Muy amigo de esta casa periodística y de nuestro extinto fundador Don Wilfredo Peláez Gularte, hemos sentido mucho su definitiva marcha de este mundo, pero nos quedamos con sus sabias enseñanzas, con su legado periodístico, con sus encantadoras historias. Descansa en paz Don Teo.

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